El ladrón se llamaba Paco y le habían echado la perpetua.
Tenía una lima y una pala pero era tan bajito que no llegaba a los garrotes.
Entonces, cogió la pala y se puso a excavar un túnel, se metió en él y se encontró con un amigo de la guardería que le dijo:
- ¡Hola Pepe!¿Pero, por qué estás aquí?
- Me ha dicho mi jefe que venga contigo porque por aquí hay muchos peligros.
Y le enseñó un mapa y se oyó:
- ¡¡¡BRUUUUUM!!!Y apareció un gran monstruo.
