Era un día de invierno, estaba lloviendo.
David se aburría mucho, porque no le habían dejado salir a jugar.
David le dijo a su madre:
-Me pongo las botas de agua y el chubasquero y no me mojaré nada.
-Te he dicho mil veces que no, que te puedes resfriar-dijo su madre.
David muy enfadado se fue a su cuarto.
Continuará
